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La tortura de Fa

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  • ¿Dónde quedan aquellos años en los que los veteranos de la Banda Municipal de Música de Coca realizaban torturas a los novatos?.
    El joven principiante, a la fuerza, era introducido en la campana de la tuba de cabeza a cintura. La atronadora nota surgía de los pulmones de cualquier instrumentista que se prestara. El novato sentía un gran dolor en el tímpano por el petardazo de una nota grave y tenida. A la vez, escuchaba decenas de carcajadas que parecían salir de un lugar muy lejano. Por fín, el joven, era extraído de aquella cueva del infierno. Parecía haber pasado un siglo. Observaba aturdido, desorientado.., todos le rodeaban, parece ser que ya había concluido la famosa tortura de Fa, -"No ha sido para tanto"- decía como un gallito cuando recobraba la voz, pero, además de que la procesión iba por dentro, aquello no había hecho más que comenzar. -¡¡Prepararle para la jura del calcetín!! -Gritaba algún veterano quitándose su zapato.

    Esta fotografía fue realizada sobre una ilustración original de Ukidesign con motivo de esta historia verídica. Fotografiada en la Pecera (Madrid), el día 11 de octubre de 2013.

    La duna, ojos de miel desayuna

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  • Arena con sal esparcida por mil vientos.
    La brisa y el calor amantes del momento.
    Montículos delgados cabalgando en polvareda,
    y el salitre gritando, al compás de la marea.

    Si tú duna, te sintieras arropada,
    ¡no te pienses que ella es tu amada!
    Abre tu corazón de blanca arena,
    o ciega al que te pise o no te vea.

    La madre, la más buena y la más grande, se tumba en tu costado.
    ¡Aprovechad granos de arena, no miréis para otro lado!.

    La duna, ojos de miel desayuna,
    y no muy lejos, angustiada y pelusera,
     la vieja África llora de pena.

                                                                                            La duna, ojos de miel desayuna -06/12/2012-

    No existe absolutamente nada más grande que la madre que me parió.
    ¡Feliz cumpleaños!

    Esta fotografía fue tomada en el Parque natural de las Dunas de Corralejo, en Isla de Fuerteventura. El día 26 de septiembre de 2011. 

    Llueve, llueve y llueve

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  • Kilómetros calados en un mini todo ataviado.
    Cielo encapotado, sintonías en la radio.

    Despertares muy tempranos, ojos como platos,
    tantas horas de camino y el destino está mojado
    -¿qué el mini está mojado?, - que no, que está ataviado.
    llueve, llueve y llueve...

    Madrugada sin luz, amanecer sin sol
    carreteras enfermizas. -Ten cuidado, ¡que deslizas!.
    -¿qué el cielo está ataviado? -Que no, que está encapotado.
    llueve, llueve y llueve...

    Primera etapa, el Loira espera
    -¿qué Artigues está mojado? -Que sí, pero que muy mojado
    llueve, llueve y llueve

    Artigues-Près-Bordeaux (28-04-2012)
    Fragmento de las crónicas del Loira.

    Esta foto fue tomada el día 28 de Abril de 2012 en Artigues, junto a Burdeos (Francia).




    ¿No veis que estoy loco?

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  • Me dispuse a dar mi grito ensordecedor diario. Estaba sentado en el atestado metro y solté el sonido "a" con una gran potencia. -No me miréis así, estoy loco- pensaba para mis adentros mientras notaba mis incontrolables gestos faciales. Entonces se me olvidaba todo al instante y me remontaba a mi oscura infancia visualizando a mi madre atándome con excesiva violencia en la cama. Esos pasajes de maldad estaban clavados en mi interior. Cada día, mi madre me perseguía en forma de recuerdos. En mi residencia me duplicaban las pastillas verdes por su puta culpa. 
    A los segundos me daba cuenta de que seguía sentado en el metro y una gitana rumana sin brazo pedía unas monedas. -¿No ves que estoy loco?- me volvía a decir a mi mismo. Pero la gitana, como si supiera lo que pensaba, ni siquiera me tendía su única mano como al resto de viajeros.

    Llegué a mi destino y anduve por el andén manteniendo una conversación con la Señora Arles y su mayordomo Guadalupo. Dos personajes que rodaban por mi cabeza y mantenían conversaciones muy interesantes. -Que sí, que hablo sólo, ¿no veis que estoy loco?,- pensaba ante la mirada de los transeúntes que caminaban junto a la vía del tren. Un momento, -¿a quién me recuerda?- me pregunté. Caminaba junto al andén y se iba a cruzar conmigo. Cada décima de segundo se parecía más. El sonido del tren también sonaba cada vez más cerca. Cuando estaba a dos metros se parecía tanto que no podía desperdiciar la ocasión, ¿y si fuera ella?. Esta vez mezclé los sonidos "a" y "u" en el grito más ensordecedor de mi vida; empujé a la mujer a la vía del tren. Me fijé en su rostro de pánico y en ese momento no se pareció en absoluto a mi madre. Ya era tarde. El tren la arrolló y los gritos de terror se hicieron eco en la seca acústica del metro. -Tranquilos- pensé - ¿no veis que estoy loco?-. Pero la voz de Guadalupo me contestó. -Jamás verás la luz del sol-. Y así fue.


    Esta fotografía la tomé el día 18 de octubre de 2012 en el metro de Madrid, ¿no veis que estoy loco?.

    Mis 3 contradicciones

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  • ¿Hay algún psicólogo que me eche un cable?

    Un pasodoble taurino interpretado con gran maestría me puede llegar a gustar muchísimo. Pero con todos mis respetos; una corrida de toros me parece una paletada cirquense atrapada en el tiempo. 
    "Paco Ojeda", "Puerta Grande" o "Nerva", entre otros muchos pasodobles taurinos, han sido compuestos para amenizar a toreros cuyo cometido es hacer vibrar a los aficionados y hacer sufrir a un animal hasta el punto de llevarlo a una agonizante y lenta muerte. Esto último hace que el espectáculo sanguinario del toreo me parezca una barbaridad del siglo XXI estancada y mantenida gracias a razonamientos medievales de una minoría.
    -En definitiva, me gustan los pasodobles taurinos pero no las corridas de toros.-

    ¿Habéis probado a cerrar los ojos escuchando de fondo "Mater Mea", "Jesus Preso" o "Virgen de los Estudiantes"? Lo recomiendo. Las obras procesionales, por lo general, son preciosas y a mí, particularmente, me ponen el bello de punta en muchas ocasiones. Una marcha de procesión puede transmitir un sinfín de emociones; se puede pasar de la sensación de tristeza a la de suma alegría en un abrir y cerrar de ojos, así es la música de poderosa. 
    Aunque para poderosa, la secta católica para la que estas marchas procesionales son compuestas. No entro en los múltiples detalles que podría exponer en relación a mi sentimiento hacia la iglesia. Simplemente entiendo de igual modo esta entidad legal como también entiendo y respecto las actividades legales de adivinación y tarotismo que a última hora de cada noche televisan en las cadenas de televisión. Pero no nos engañemos, dos ojos sin fe, no pueden ver una corona de espinas donde hay una corona de oro.
    -En definitiva, me gusta la música procesional pero no la iglesia.-

    Nunca podría dejar de escuchar "Los voluntarios", "Las corsarias" o "El sitio de Zaragoza" por el hecho de que sean obras musicales relacionadas con el ejército. Contundentes y enérgicas, las marchas militares, siempre y cuando no sean interpretadas por corneteros desafinados y redoblantes a destiempo, me hacen disfrutar. "El sitio de Zaragoza", obra de concierto con pinceladas militares por todos sus rincones, me chifla. 
    Del ejercito en sí, no puedo decir lo mismo. Con mucho respeto, creo que la historia de la humanidad sin ejércitos y sin armas, hubiera sido infinitamente mejor. Tan obvio que no añado más.
    -En definitiva, me gusta la música militar pero no el ejército.-

    Moraleja: me es indiferente que una marcha de procesión sea interpretada durante la faena de un torero o durante el desfile del ejercito militar el día del Pilar. 


    Esta foto fue tomada el 19 de febrero de 2012 en un bar de Madrid. 

    La pared mágica

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  • Un gato impregnado en una pared zarrapastrosa olisqueó unos pequeños dedos que olían a una mezcla entre pintauñas y gusanitos de fresa ácida. El felino permaneció sentado con el rabo y las orejas estiradas, como esperando a recibir algo para poder ingerir.
    ...Si observas detenidamente, da la sensación de parecer, más que un gato, una rata. También hay que apuntar que a John, Paul, George y Ringo, el panorama es cuestión se la trae al pairo y es más, puede incluso que no se percaten de lo que acontece a su alrededor...
    De repente, de lo que parecía la cáscara de un plátano, surgió una rosa roja. Cayó desde el cielo muy lentamente, a un ritmo muy tranquilo y sosegado, dando la sensación de que jamás iba a llegar a tocar el suelo.
    ...Si te fijas atentamente, la rosa, en realidad, no cae desde el cielo; sino que posa impregnada en la pared zarrapastrosa, ¿a quien quieren engañar?...
    El enlutado funambulista vestía con un tres cuartos y un bombín con vida propia que hablaba y daba pequeños saltos desde su cabeza. Boca abajo, el equilibrista, se burlaba de la fuerza de atracción y mantenía el equilibrio sin apenas moverse.
    ...No es por llevar la contraria pero esa silueta está impregnada en la pared zarrapastrosa. Si observas y atas cabos, aquél hombre no podría ser otra personaje que un "Sonambulista" en un relato de ciencia ficción...  
    ¿Y quién dijo lo contrario?

    Esta foto fue realizada en alguna calle de París el 19 de Septiembre de 2010.

    Piñótico

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  • El otro día me encontré por la calle con Piñótico. Un peculiar joven pelirrojo de estatura media y ojos oscuros que se pasea por la plaza del pueblo durante gran parte del día. Suele caminar lentamente con sus dedos de las manos entrelazados por detrás de la espalda, justo por la zona de la rabadilla, como si se tratara de un viejo de esos a los que se les considera sabedor de latín.
    -Buenas tardes Piñótico.- dije sin apenas detener el ritmo de mi paso.
    -Te habrás fijado en que la templanza del vuelo de las golondrinas difiere del vuelo del vencejo. - me dijo sin más.
    Detuve mi paso y arqueé mis cejas sin saber a que que se refería.
    -Te crees menos inteligente de lo que eres.- añadió este joven mientras se rascaba la barbilla.
    Todo el mundo sabe que Piñótico es un chico muy especial. Se cree que vive en un mundo paralelo entre eruditos invisibles en una antigua e inexistente plaza griega. Tiene cierta obsesión con que proviene de una presocratica y distinguida familia Ateniense muy relacionada con el mundo de la filosofía y es muy dado a explayarse en el mundo de la plática profundo-trascendental.
    -¿Sabes si está abierta la panadería?- es lo único que me interesaba en aquel momento.
    Piñótico me miró como si mirara a un niño con un coeficiente intelectual extremadamente inferior al de la media. Yo lo miré confuso, buscando, dentro de mi escaso conocimiento, algo relacionado con golondrinas y vencejos. Su mirada cambiaba, paso a mirarme como cuando observas a una cucaracha recién aplastada en el suelo.
    Yo reaccioné de una forma extraña. Hoy en día, todavía no soy capaz de creer que todo aquello saliera de mi boca:
    -Es sorprendente que tomes la torpeza del vencejo frente a la vivaz agilidad de una golondrina para ejemplificar insinuando algo a lo cual no te aproximas en absoluto. Dicen sendas citas de Plaximenes y Oriobundo que ocho de cada diez hombres somos vencejos en sentido figural. Tú, pelirrojo de mente falciforme, ¿podrías tan sólo llegar a ser una décima parte de lo que eres?. O, lo que es lo mismo, ¿podría un vencejo volar desde el suelo después de haber batido sus alas durante miles de kilómetros cruzando varios continentes? Piñótico, sigue con tu fantasía, sigue siendo una golondrina.

    Piñótico me miraba boquiabierto, estaba completamente aturdido. No decía una sola palabra y entendí que se dedicaba a reflexionar sobre todo lo que yo había expuesto de manera inexplicable. -Igual mis antepasados también caminaban filósofando por una alguna plaza de Atenas- pensé mientras observaba a Piñótico de arriba a abajo. La cara de este pareció moverse. Yo seguí mirándole animado por darle un poco de su propia medicina. Piñótico tragó saliva. Aquella discusión prometía. En ese mismo momento parecía que se disponía a hablar:
    -Creo que si que está abierta.


    Esta foto fue tomada en Francia el 29 de Abril de 2012.

    Caucense Nº1 "La mujer del herrero"

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  • En honor a Coca (Segovia), ArandaSound presenta "Las Caucenses"; una colección de canciones antiguas en las que prevalecen melodías medievales y folclóricas acompañadas de ritmos castellanos. Estas obras, están grabadas de forma acústica y sin la intervención de instrumentos electrónicos.
    En La Caucense Nº1, "La mujer del herrero", se brinda una sencilla melodía interpretada con una flauta dulce a dos voces, aunque una de esas voces suena tímida y desde la lejanía. El acompañamiento lo ponen una cuchara de metal que percute contra el relieve de una botella de Anís Castellana y el batir de dos baquetas contra el parche de una caja sin bordones.

    La sencillez de tres instrumentos básicos que interpretan un danza de poco más de un minuto, se rinde a la desventurada mujer del herrero.
    Se cuenta que por aquella época tan lejana, todas las noches, la mujer del herrero se escapaba a hurtadillas de su lecho sin que su marido se percatara. Tras la casa del alfarero, cada vez que salía la luna, los solteros y las casadas se juntaban con el único objetivo de pasarlo bien. El vino y los bailes no faltaban. Las danzas interpretadas por mozos del pueblo eran habituales y los asistentes bailaban y se retozaban unos a otros con más morbo que pasión. 
    Un día, la mujer del herrero dejó de acudir cada noche. El herrero dijo que no sabía nada de ella pero todos los que tras la casa del alfarero jugaban a ser malos, presentían que yacía descomponiéndose en algún lugar de la fragua. 
    A ella, a la mujer del herrero, dedicaron esta canción.


    Puedes escuchar esta canción en la parte inferior o desde www.arandasound.com.

    Esta foto fue plasmada el día 3 de junio de 2012 en Coca (Segovia).

    Hablar sin hablar

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  • Ya en la puerta, una señal nos advertía que en debíamos de tener cuidado; parecía que en el interior se abusaba del cigarrillo. Nos adentramos en un bar de parroquianos checos que se asemejaba más a un tugurio del viejo oeste que a un bar del siglo XXI. La niebla originada por la nicotina y un olor entre fétido y añejo nos dieron la bienvenida a la Praga profunda, a la auténtica República Checa, donde los lugareños reinaban y el turista escaseaba. Donde primero se bebía y luego se pagaba. Donde las mujeres reían y los hombres hipaban. Las mesas de madera eran alargadas. En ellas se compartían gestos, brindis y miradas. Todos eramos humanos, que casualidad. Porque, no nos importaba que no habláramos el mismo idioma. Porque, al fin y al cabo, tomarte una cerveza con un lince ibérico, con una abeja o una trucha común no es tan diferente a tomártelo con uno de tu especie. Igual parece una tontería, pero piénsa en las diferencias entre tomarte una cerveza con un Checo cerrado que no habla tu idioma o tomarte una cerveza con un corzo salvaje criado en los Pirineos. Quizás no haya una diferencia sustancial. ¿Qué le dirías a un checo que no le puedas decir a un corzo?

    Pero vayamos a lo ocurrido en esa mesa compartida. Dos mujeres y dos hombres. Una de ellas, de abuelos gallegos, sabía decir a la perfección 2 o 3 palabras en castellano. La otra, aunque aparentemente latina, era de descendencia asiática y sabía saludar malamente en inglés. Sus dos respectivos acompañantes eran de por allí. Uno de ellos dicharachero y el otro, en contraste, reservado y aparentemente tímido. El claro denominador común de los cuatro: la cerveza.

    Si en República Checa finalizas una cerveza y no pones el posavasos sobre la jarra, copa o recipiente en cuestión, los camareros no tardan en interpretar que quieres más bebida y sin preguntar, te sirven otra consumición. Esto se repetía en cada bar que visitábamos.

    Pero volviendo al antro donde nos encontrábamos, el que colocara en lo alto de su jarra un posavasos, no era más que un cobarde. Los camareros no daban abasto. Un hombre con cara de malas pulgas se encargaba de tirar la cerveza de un viejo tirador que parecía haber salido de la postguerra. Varios repartían las jarras sin dejar de observar las mesas. A nadie le podía faltar cerveza. En el interior del cráneo de un bicho con cuernos que estaba colgado en la pared, una bombilla roja se encargaba de dar uno tono rojizo al ambiente. Pero no me iré por los cerros de Praga. Volvamos a nuetra mesa, lugar donde nos tomamos unas Pilsen frescas que nos ayudaron a mantener una original y espontanea conversación sin palabras con los lugareños de nuestra mesa.

    Todo comenzó con Dolores Ibárruri. Ellos vieron a esta figura como el único vínculo que tenían para relacionarse con nosotros. Como era imposible comprenderlos, les pasamos un papel (imagen superior), en el que pusieron el nombre de esta histórica Española. Seguidamente entre dibujo y dibujo nos preguntamos edades y nos reímos en general sin saber muy bien de qué y por qué. A todo esto, las Pilsen estaban frescas y ricas. Nos fotografíamos, brindamos, chocamos y apuntito estuvimos de abrazarnos. En la fotografía se puede apreciar (IN).., esto debe ser la abreviatura de alguna unidad de medida Checa. Cada uno que saque sus propias conclusiones.
    Esa tarde, ese rato, esa felicidad no es justo que no se plasme... ¡que nos quiten lo no hablao!

    Que no os quepa la menor duda:  hablar sin hablar. es mejor que hablar por hablar.

    Esta foto fue tomada el día 6 de abril de 2012 en el mismo lugar donde se ha expuesto este pasaje.

    Divina Solución

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  • ¿Esperas un autobús? ¿Subes once pisos en un ascensor? ¿Haces de vientre? ¿Caminas desganado? ¿Viajas en soledad?
    Cualquier momento es el idóneo para escribir un Tweet.

    Divina Solución es un mecanismo de desbrozamiento que se encarga de extraer toda la mierda que vaga, a la deriva, por mi cabeza. A través de la plataforma Twitter y dependiendo del momento y fase vital interna, Divina Solución, mostrará ideas trascendentales, graciosas, tristes, incoherentes o surrealistas. Todo dependerá de quien y como se lea. Algunos me entenderán, otros negarán con sus cabezas y los que menos, se harán seguidores de este berenjenal.

    Es un honor colgarme boca abajo y sacudirme para poder compartir mi "mierda" en un original diario de ideas, verdades y locuras con todos vosotros. ¡Bienvenidos a Divina Solución!.

    Esta fotografía la tomé el día 19 de Junio de 2012 en Madrid.
    (c) Copyright 2011 Plasmado.