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¡Ay Balisa!

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  • Aterciopeladas tencas duermen en blando fango,
    crecidos renacuajos sueñan con ser sapos.
    Arañas se deslizan sobre patines de ocho ruedas;
    sobre el agua de un arroyo, bajo la sombra de una chopera.

    ¡Ay Balisa.., que de te da la risa!
    cuando la sirena de agua dulce asoma su cabeza
    y sus pelos vuelan con la brisa

    ¡Ay Balisa.., que estás arrecida de frío!
    cuando dos pinguinos nadan panza arriba
    y sus aletas baten con brío.

    Caballitos de arroyo se divierten y balancean
    con bigotes dalinescos de esquivos barbos frescos.
    Forasteras carpas tristes, observan atormentadas,
    la Balisa no es su casa, no se sienten afortunadas.

    ¡Ay Balisa.., que me da la risa....!



    Caminar junto al Arroyo Balisa y escuchar el sonido de la corriente del agua, es algo inusual, algo que no se suele dar muchas veces. Casi siempre seco, este afluente del río Voltoya, me ha acompañado en caminatas y, sobre todo, durante muchas tardes de pesca menor. Los clásicos peces de talla pequeña, las tardes junto a los incansables croares de ranas, los lagartos que me miraban por si acaso yo me movía, las escabullidoras serpientes de agua, los sustos de esos patos que rompían el silencio desde lo más profundo de un bodón, los zumbidos de mosquitos que nunca se rendían..., son tantas las sensaciones que la Balisa me dejó, que cuando por ella no corre el agua, una tristeza se apodera en el fondo de mi corazón.

    Esta foto la tomé el 25 de Enero de 2003, en pleno paseo invernal.

    Oveja decapitada

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  • Poste, pasto, cables, calima, boñigas, lana y una oveja sin cabeza.

    Caminabamos por unas verdes llanuras. Muy cerca, unos afilados precipicios nos echaban vaho en forma de niebla. Nos topamos con esta desagradable estampa que refleja el peor final de una oveja escocesa. Barajamos varias posibilidades, algunas más cerca del cine que de la realidad, pero estaba bastante claro, por unanimidad; algún lobo hambriento había corrido tras este pobre saco de lana.
    ¿Porqué el lobo tan solo se comió la cabeza de esta suculenta presa? Curiosa pregunta. Quizás ahuyentaramos a la bestia con nuestra presencia. Nunca pudimos responder aquél enigma.
    Anduvimos por esos húmedos parajes. Sorteamos decenas de charcos embarrados y camuflados consigo mísmo. Fotografiamos sin cesar aquellos mágicos y élficos paisajes que parecían haber salido de un cuento.., de repente, un aullido nos sobresaltó.
    -Eso es el aire- alguien de los nuestros dijo. Todos nos miramos. En fín.., así es el miedo.

    Fotografía tomada el diecisiete de abril de 2011 en Escocia.

    Perpetua Veleta

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  • Me sorprendió muchísimo. Tomé mi cámara e hize rapidamente una instantánea. Inexplicablemente, aquél árbol parecía querer decirme algo. Se había inclinado. Me señalaba con un gesto de complicidad hacia su izquierda, mi derecha. No daba crédito. Observé intentando entender algo. Allí, no muy lejos, había otro árbol igualmente doblado sobre sí mismo. Este me indicaba con el mismo gesto hacia la misma dirección. Tomé de nuevo mi cámara, quería plasmarlo. Pero no llegué a hacer foto alguna. Me detuve. Mi rostro cambió. Observé con más detenimiento que eran cientos de árboles los que señalaban hacia esa misma dirección. Descarté todo lo que se me había pasado por la cabeza. Miré al horizonte, lugar donde a veces se ve todo y otras veces nada. Respiré.., sonreí.

    En el norte de África, más en concreto en la zona del Atlas, es habitual encontrar Cedros del Atlas, tambien llamados Pinos de Marruecos. Muchos de estos están ladeados e inclinados por un incesante viento, adoptando forma de bandera. En esta foto podemos ver un ejemplar de esta especie con un fondo donde se aprecian unas maravillosas vistas sin final.
    Esta imagen fue tomada en el corazón del Atlas Medio, Marruecos, el día ocho de octubre del año 2004.

    Gordo Terronillo

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  • Originario de Ankara (Turquía), el conejo de angora es uno de los animales domésticos que más apetece acariciar, sobar y abrazar. Gordo Terronillo es blanco y muy suave. Vive en una jaula de dos pisos y le gusta jugar en el cesped con su amiga, la gata Paris Hilton. La vida media de un conejo es de 7 a 9 años pero Gordo Terronillo tiene más de diez. Parece que todavía le queda mucha guerra que dar.

    Esta fotografía se hizo el 11 de Abril de 2006. En ella se pueden apreciar media docena de geranios, un bonito cerezo en flor y un conjunto de tozas de pino. El pelaje de Gordo Terronillo, situado sobre un tocón, se une a la blanca flor del cerezo y a la calida cal de la pared del fondo.

    AplashSapum

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  • ¿Quien no pone cara de tener un trozo de limón en la boca cuando se topa con un sapo aplastado? Este anfibio suele dar asco en nuestra cultura, pero si sumamos el estado aplanado de esta foto, el repelús es todavía mucho mayor. Con la arena de fondo, me parecio digno plasmar este simpático bicho.

    Pero no me puedo quedar aquí. Lo que son las cosas, un sapo aplastado hace que reflexione sobre el relativismo cultural. Y es que, muchas veces es complicado comprender como hay paladares tan diferentes al nuestro. Si quieres acceder al siguiente video, (no te lo aconsejo, pero es esencial para entender lo que quiero decir), seguramente que pongas cara de tener varios limones en tu boca. Solo digo eso.

    Si eres escupuloso, por favor no pinches aquí

    Piñote

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  • Piñote















    En el año 2007, acudí a una barbacoa en un chalet cercano a Madrid. Cuando los jovenes, ayudados de carbón artificial, intentaron encender la barbacoa sin éxito alguno, se me ocurrió sugerir:
    -¿No teneis piñotes?
    Aquellos me miraron confundidos. Nunca habían oído esa palabra.

    Este primer plano, corresponde a un piñote plasmado en los pinares de Coca (Segovia). Concretamente entre el cantosal y el puente de madera. Fue la primaveral tarde del sábado 10 de abril del año 2010. Sara y yo paseamos por pinares y riveras fotografiando y disfrutando de la temperatura. Me crucé con este fruto del pino y no pude otra cosa que inmortalizarlo.
    (c) Copyright 2011 Plasmado.