Mural Flores amarillas Grafiti Castillo Loira Camaron Vaca Escocia Mar

El arte de ser abuelo

  • Categoría:





















  • He aquí, bajo un banco, un dorado y anticuado paragüero.

    Serretas desdentadas, contundentes punzones,
    martillos desgastados junto a barrenas y formones.

    Cajones de madera repletos de secretos;
    los abre, se entristece.., encuentra serrín muerto.

    El sonido del barniz, el perfume de un lijado,
    los chulos de las puntas, siempre miedo han dado.

    Tenazas oxidadas gritan al resto:
    -Que huele a puro, que viene el maestro-
    Clavillos que se abrazan, listones que se mecen.
    -Que viene- gritan,-que viene-
    el ojo de cristal jamás se detiene.

    Bellas formas, lindos métodos.
    En un acto reflejo, la vida cobra madera,
    ¿o es al revés?
    Y que mismo da:
    mi abuelo es carpintero.

    Huele especial; a una mezcla de madera, abuelo, barniz y adobe. Debajo de la "casa pequeña" se encuentra el "colgadizo". Este lugar, junto con la huerta, es uno de los más frecuentados por mi abuelo. En él, la luz del sol entra a merced de un vetusto cortinaje, convirtiéndolo en un rincón confortable y que trasmite mucha calma. Destaca un viejo torno, fabricado por él mismo, agregado a un banco, también, de cosecha propia. Decenas de herramientas con más años que Matusalén, muchas de ellas de mi bisabuelo, se exponen en traviesas clavadas en una arenosa pared. Envases de ojalata, embudos, cañas de pescar y tuercas de tractor contrastan en este minimuseo etnográfico. La magia del recoveco perdurará, de eso estoy seguro y de que a mi abuelo, con todo esto, le basta y le sobra para ser feliz, también.
    Esta foto la realicé en el colgadizo, el dieciseis de Julio de 2011.
    (c) Copyright 2011 Plasmado.